Cómo encontrar el mejor mercado para tu franquicia

A la hora de expandirse internacionalmente, las empresas han de buscar mercados donde su producto o servicio pueda tener una buena acogida. Hay diferentes factores que influyen en este aspecto, desde las condiciones jurídicas para abrir una franquicia hasta las características y perfil sociodemográfico de los consumidores.

La clave es empezar por hacer un buen estudio de mercado y estudiar las posibilidades antes de tomar la decisión de expandirse en esa dirección.

Observar los datos macroeconómicos de un país también puede ser una opción razonable. En muchas ocasiones, que un país esté atravesando malas condiciones económicas puede suponer una oportunidad para comprar inmuebles a bajo precio y poder rentabilizar mejor nuestra inversión.

Sin embargo, también hay que considerar las expectativas de futuro. ¿Cómo está atravesando la competencia este momento? Para aprovechar el hueco dejado por una compañía que ha cerrado recientemente, algunas compañías intentan posicionarse en ese mercado a través de un sistema de franquicias, partiendo de una posición estratégica.

Si lo miramos desde el punto de vista del talento, una alta tasa de paro puede ser una buena oportunidad para encontrar a potenciales emprendedores que desean iniciar un nuevo camino a través de la dirección y gestión de una franquicia.

Muchos de estos aspectos no podrán observarse a simple vista e, incluso, después de realizar un estudio de mercado, la dirección de la compañía tendrá que tomar una decisión en función del factor riesgo, así como también desde el punto de vista del coste de oportunidad. ¿Se podría ganar más dinero invirtiendo en otro mercado? ¿Es necesario expandirse internacionalmente en este momento, en lugar de seguir explotando la red local de franquicias?

¿Cuándo tener más de una franquicia a tu cargo?

Existen empresarios que acaban convirtiéndose en verdaderos maestros de la franquicia. Después de iniciar una franquicia con una compañía y comprobar que les va bien, aprovechan para invertir en otra enseña. Poco a poco, van construyendo un pequeño imperio de franquicias famosas que empieza a reportarle jugosos beneficios.

Evidentemente, no es posible conseguir esto cuando el emprendedor tiene que estar al frente de la franquicia e, incluso, realizar una jornada laboral a tiempo completo, desempeñando algún cargo de supervisor o jefe que le obligue a estar presente allí.

Por contra, ha de ser un tipo de inversor o emprendedor cuya principal fuente de ingresos no es la franquicia que está emprendiendo y pueda permitirse poner a una persona de confianza al frente de su negocio para dirigirlo.

Algunas personas no aspiran a convertirse en este tipo de inversor ya que, o bien no tienen suficiente capital como para delegar la dirección de su franquicia en otra persona, o bien no saben delegar tareas debido a la falta de confianza en la capacidad de terceras personas para llevar su negocio.

Sin embargo, el buen empresario sabe que es imprescindible delegar funciones para ganar dinero. Tampoco debe existir un grado de desconfianza tan alto ya que hablamos de un negocio validado en el mercado, con unos estándares que permiten obtener unos márgenes de rentabilidad.

En este sentido, la franquicia es el tipo de negocio ideal para aquel emprendedor que no quiere situarse al frente de la dirección de su propio negocio, sino gestionar varias franquicias a la vez. Una de las posibles fórmulas es esperar a que una de las franquicias esté produciendo beneficios y empezar a ahorrar para reinvertirlos en otra nueva.

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