Muy Mucho opta por la franquicia para su expansión

Muy Mucho es una nueva cadena especializada en la venta de artículos de decoración, menaje, regalos, etc  que ha apostado por el modelo de franquicia para su expansión.

Comenzó su andadura en Barcelona donde cuenta con la mayor parte de sus locales pero hace pocos meses decidió abrir su primer local en Madrid. En la actualidad cuenta ya con 10 establecimientos y prevé cerrar 2012 con la apertura de tres nuevos locales.

Su negocio se basa en la venta de artículos para el hogar low cost con un diseño cuidado y que abarca a un público muy amplio, desde adolescentes hasta mayores.

Eroski continúa su expansión con la apertura de un nuevo supermercado en Jaén

Eroski continúa su expansión por Andalucía con la inauguración de un nuevo supermercado franquiciado en Marmolejo (Jaén).

Con éste son ya 8 los establecimientos que Eroski ha puesto en marcha en esta comunidad en lo que va de año y con lo que sumarán un total de 22 franquicias de Eroski/city y Aliprox cuando acabe 2012.

En su propuesta comercial, estos nuevos supermercados incorporan productos locales de la región, como pueden ser vino con denominación de origen andaluz, aceites, carnes, frutas y todo tipo de productos regionales típicos de la zona.

La franquicia Diez Euros salta de Cataluña a las Islas Canarias

Después de su expansión durante el mes de julio por Cataluña, la cadena de ropa y complementos Diez Euros ha llegado a la Isla de Gran Canaria donde ha abierto dos nuevos establecimientos en los municipios de Telde y Vecindario, respectivamente.

La cadena  vende todos sus artículos a un precio único de diez euros lo que supone un gran reclamo para los clientes.

En los próximos meses, la marca prevé abrir nuevas tiendas en Bilbao, Linares (Jaén) y Cáceres.

Obligación de inscribirse en el Registro de Franquiciadores

El Registro de Franquiciadores se configura como un registro de carácter público y naturaleza administrativa a los solos efectos de información y publicidad. Este registro depende de la Ley de Comercio Minorista.

La Ley de Comercio Minorista establece la obligación para aquellas empresas que quieran desarrollar en España la actividad de franquiciadores la obligatoriedad de inscribirse en el registro establecido por las Administraciones.

En el párrafo segundo del artículo 62 de dicha Ley  se postula la obligación de comunicación a posteriori del inicio de la actividad. El plazo establecido es de un máximo de tres meses desde dicho inicio.

Esta comunicación a posteriori, en lugar de con anterioridad, se debe a la conocida como Ley Ómnibus, que pretende reducir las trabas que restringen injustificadamente el acceso a las actividades  de servicios, exigiendo que se simplifiquen los procedimientos, evitando dilaciones innecesarias y reduciendo las cargas administrativas.

Existe además la obligación para el franquiciador de entregar al futuro franquiciado la documentación necesaria con una antelación mínima de 20 días a la fecha de la firma del contrato. Con ello, el emprendedor podrá decidir libremente y con conocimiento de causa la idoneidad de la enseña franquiciadora.

Esta información precontractual abarca según el artículo 3 del Real decreto 201/2010 los datos de identificación del franquiciador, acreditación de tener concedido para España el título de propiedad o licencia de uso de la marca y signos distintivos de la entidad franquiciadora, descripción general del sector, experiencia de la empresa franquiciadora, contenido y características  de la franquicia y su explotación, estructura y extensión de la red en España y los elementos esenciales del acuerdo de franquicia.

Sanciones

Cualquier empresa española o extranjera, que desarrolle la actividad de franquiciador deberá estar debidamente inscrita en el Registro, y en el plazo indicado. De no ser así, podría ser sancionada con multas de notable consideración.

La Ley de Comercio Minorista prevé en su artículo 68 sanciones económicas que en el caso de las infracciones más irán desde los 6.000 a los 30.000 euros.

Además, también serán susceptibles de sanción aquellas empresas que comuniquen información errónea o claramente insuficiente cuando ésta se haya solicitado en conformidad con la normativa de aplicación y tenga carácter esencial, se generen graves daños o exista intencionalidad (Artículo 65.1).

Aunque la comunicación al registro de franquiciadores no condiciona el inicio de la actividad, la falta de comunicación de datos transcurrido el plazo citado sí que conllevará la correspondiente sanción.

Quedan excluidos de la obligación de comunicar datos al Registro de Franquiciadores aquellos que, establecidos en otros estados Miembros de la Unión Europea, operen en régimen de libre prestación sin establecimiento permanente en España.

En este caso, la única obligación será la de comunicar el inicio de las actividades en España, a través de la comunidad autónoma donde tenga previsto desarrollar su prestación. De no existir dicho registro autonómico, la comunicación deberá dirigirse al registro de franquiciadores del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

Franquiciados

El franquiciado es la persona física o jurídica que, mediante ciertas condiciones, obtiene el derecho a comercializar y explotar productos o servicios bajo técnicas uniformes y experimentadas, con una rentabilidad probada y con el respaldo de una marca registrada.

A cambio, se comprometerá contractualmente al pago de unos cánones o royalties.

Habitualmente, podemos encontrar tres tipos de posibles franquiciados, como son el buscador de autoempleo, el inversor nato y el inversor que aporta local. Cada uno de estos tres posibles perfiles ofrecerá características distintas.

Los franquiciados en busca de autoempleopor lo general serán personas que han trabajado para terceros buena parte de su vida y que, por circunstancias, deben o quieren cambiar de modelo de empleabilidad. Serán normalmente perfiles muy estables y con características óptimas para ser franquiciados.

Por otro lado, el inversor nato necesitará de un gerente o director que esté al frente del negocio, convirtiéndose este gestor en un mero asalariado. Este perfil puede que sea menos atractivo para la enseña franquiciadora al no existir contacto directo con el gerente de la franquicia.

El inversor que aporta local a cualquier negocio de probado éxito, sin valorar sus propios preferencias supone en ocasiones un riesgo extra.

El futuro franquiciado deberá dedicar los siete días de la semana a su nueva empresa y la dedicación estará siempre mejor asegurada si el negocio se corresponde con sus gustos.

En cualquier caso, existen unas claras ventajas e inconvenientes comunes para todos los tipos de franquiciados.

Ventajas

En primer lugar, la transmisión de conocimientos. El franquiciado recibirá una serie de informaciones acerca de un negocio con probado éxito que le ahorrará buena parte del riesgo inicial de toda aventura empresarial.

Además, su inversión será menor que si hubiese decidido invertir en un negocio independiente. El franquiciado se beneficiará de los descuentos fruto de las sinergias de mercado de su central además de tener garantizada la formación inicial y continua durante la ejecución de todo el contrato. El coste de marketing y de publicidad que deberá realizar se verá considerablemente reducido al estar respaldado por una marca reconocida.

Por otro lado, se contará con un listado de proveedores que le ofrecerán precios sin competencia por la seguridad de las compras.

Las innovaciones tecnológicas y operativas que el franquiciador vaya descubriendo en el mercado y probando en sus unidades piloto serán directamente implantadas en las nuevas franquicias.

El franquiciado también obtendrá las ventajas de exclusividad del territorio que se le concedan, además de diversas facilidades financieras dentro del mundo de la franquicia.

Inconvenientes

El principal inconveniente con el que se puede encontrar el franquiciado es con el control y excesiva dependencia de su central franquiciadora. Sin embargo, este principal inconveniente repercutirá en la seguridad de ambas partes puesto que mediante esta vigilancia se conseguirá asegurar la buena marcha del negocio.

Otro inconveniente serían las limitaciones que el contrato de cada enseña contemple. Estas limitaciones serán en la mayoría de los casos dirigidas hacia la imposibilidad de realizar cambios por cuenta propia en el modelo empresarial.

Además, hay que tener en cuenta que el renombre de la marca puede disminuir, sin embargo, no estamos exentos en este apartado de toda responsabilidad.

Pese a ser empresas independientes, no debe olvidar nunca el franquiciado que los objetivos son comunes y que el mejor funcionamiento se conseguirá a través de una fluida comunicación y de un profundo respeto por el saber hacer de las partes.

Junto con este objetivo común, el franquiciado buscará encontrar franquicias que le aporten el producto deseado, liderazgo en el mercado, tecnología y diseño sin investigación, red de proveedores establecida, precio sin competencia y una ejecución de publicidad barata y de marketing definido.

Franquiciadores

El franquiciador es aquella persona física o jurídica que desarrolla y gestiona un modelo de negocio sobre un determinado producto o servicio, que busca la expansión del mismo a través de concesiones a los inversores –franquiciados-  sobre el derecho de operar bajo su marca y modelos organizativos y operativos.

Por tanto, la figura del franquiciador es la encargada de comenzar el desarrollo de una fórmula original y que haya obtenido una acogida positiva por parte de los consumidores; con el objetivo de conseguir esta expansión en base a la estrategia ya definida en su modelo de negocio y experimentada durante un tiempo representativo.

El objetivo principal es la expansión del negocio, mediante una ocupación rápida del mercado sin la necesidad de aportar recursos propios; haciendo uso de los recursos de infraestructura y económicos de una figura ajena.

Esta fórmula otorga una mayor rentabilización de las inversiones, la mejora en los canales de distribución y un notorio aumento de la imagen de marca, a la vez que los costes de marketing y publicidad se optimizan con la figura de los franquiciados.

El espíritu emprendedor del empresario debe valorar, antes de dar el paso hacia la fórmula de franquicia, una serie de aspectos que debe cumplir su negocio:

•   Contar con un sistema empresarial concreto, de éxito, con capacidad de crecimiento y de fácil trasmisión.

•   Saber transmitir los valores de experiencia, conocimiento, formación, cultura y esencia corporativa, agrupados en el know how de la franquicia.

•  Disponer de una estructura empresarial que pueda cumplir su función de soporte ante el franquiciado, bien con recursos propios o externalizados. Esto incluye infraestructuras, capacidad financiera y solvencia profesional.

•   La actividad no debe basarse en una demanda temporal, sino que debe centrarse en un mercado continuo y con posibilidad de desarrollo expansivo.

•  La existencia de un contrato, soporte informativo y un plan económico financiero es fundamental a la hora de asistir, trasladar la información y formación a los franquiciados. Para ello, es recomendable recurrir a Abogados y Consultores Expertos en Franquicia e independientes a la empresa.


Como todo proceso empresarial, esta fórmula de negocio conlleva una serie de ventajas e inconvenientes que deberá asumir el franquiciador a la hora de franquiciar.


Ventajas

•   Reducción de gastos de personal y control.

•   Puesta en marcha de economías de escala en todos los niveles estructurales.

•   Apertura de nuevos mercados, con un ágil desarrollo de la actividad empresarial.

•   Disminución de los riesgos económicos financieros.

•   Recepción de ideas, propuestas y conocimientos sin coste alguno, creando sinergias.

•   Ruptura de las barreras económicas y de recursos humanos, asociadas tradicionalmente a los procesos de crecimiento y desarrollo empresarial.

•   Difusión de la imagen de marca, creciendo su nivel de notoriedad y asentando una sólida presencia.


Inconvenientes

•   Complejidad comunicativa entre distintos puntos de venta.

•   Menor beneficio por unidad, aunque en conjunto aumenta cuanto mayor sea el volumen de venta.

•   Complicaciones a la hora de ejercer el control local de cada unidad de negocio franquiciada.

•   Dificultad de transmisión y cumplimiento del saber hacer, requiere una alta implicación por ambas partes, franquiciador y franquiciado.

Qué es una franquicia

Una franquicia es un sistema de comercialización de productos, servicios y/o tecnologías que se basa en una colaboración estrecha, continua y constante entre empresas jurídica y financieramente distintas.

En esta relación comercial, el franquiciador cede a sus franquiciados el derecho a explotar su idea de negocio con la obligación de hacerlo de conformidad con el concepto y criterios del franquiciador.

A través de este contrato comercial, la franquicia podrá utilizar el distintivo, la marca, el know how propio y demás derechos de propiedad intelectual del franquiciador a cambio de una contribución económica pactada en un contrato escrito y firmado por ambas partes.

Este sistema comercial estará basado en seis pilares fundamentales de obligado cumplimiento por la parte franquiciadora, como son la honestidad, el éxito, la marca, el saber hacer, la formación y la asistencia permanente.

Franquiciado y Franquiciador

Existen además unas reglas fundamentales para que el sistema de franquicia funcione correctamente y sea provechoso para todas las partes que participan en él.

Por un lado, el franquiciador tendrá la responsabilidad de seleccionar rigurosamente a los franquiciados. Para ello deberá utilizar todos los recursos que estén a su alcance para conocer las cualidades, posibilidades económicas y profesionales de los aspirantes a franquiciados.

Una de las principales preocupaciones de la central franquiciadora será mantener el reconocimiento de su marca. Este prestigio quedará en las manos de los franquiciados, por lo que su correcta elección será vital para el buen mantenimiento de la empresa.

El franquiciado, por otra parte, deberá  realizar una sincera autoevaluación y, tras ella, seleccionar proyecto entre todas las posibilidades de inversión que el mundo de la franquicia ofrece.

Valorará sus gustos, preferencias, posibilidades y elegirá una y otra enseña franquiciada teniendo en cuenta estas variables, adquiriendo el compromiso consigo mismo de poder cumplir con el papel de franquiciado. De su compromiso y buen hacer dependerá el la andadura de su inversión.

¿Cuáles son los tipos de Franquicia?

Es necesario saber diferenciar los múltiples tipos de franquicias que existen en el mercado.

La clasificación de franquicias seguida aquí está basada en las características de los productos que en ellas se vende, sus formas de introducirse y establecerse en el mercado, y sus características específicas.

- Franquicia de producción: En la franquicia de producción el propio franquiciado asume el papel de fabricante de los productos que comercializará posteriormente en los establecimientos franquiciados. 

- Franquicia de distribución: En la franquicia de distribución el franquiciador actúa como intermediario ofreciendo a sus franquiciados condiciones más favorables de las que obtendrían si actuasen de forma independiente.

- Franquicia de servicios: Las franquicias de servicios consistirán en la explotación de un determinado servicio bajo la fórmula original del franquiciador.

- Franquicia industrial: La franquicia industrial cede a sus franquiciados tecnología, procedimiento, métodos y materia prima para la fabricación de un producto determinado y de marca conocida.

- Franquicia corner: Las franquicias corner se desarrollan dentro de otro establecimiento comercial, franquiciado o no. La franquicia corner funciona de forma independiente con respecto al comerciante principal donde se ha establecido.

- Máster franquicia: máster franquicia será aquella que se extienda en una zona determinada y que, mediante la cesión de los derechos para hacerlo, concedidos por el franquiciador a un franquiciado llamado franquiciador principal, tendrá en un determinado territorio ya pactado, el papel de franquiciador.

El auge de las franquicias sin local

Por “Franquicias Sin Local” se entiende a todas aquellas franquicias en las que los franquiciados pueden desarrollar su actividad sin necesidad de contar con un establecimiento para la atención o prestación de servicios o venta de productos a sus clientes.

Esta categoría de franquicia ha tenido un importante auge en los últimos tiempos debido a la importante demanda del mercado para la creación de negocios con las siguientes notas:

Autoempleo, que permitan al nuevo empresario emplearse, dirigir y gestionar su propio negocio.

Baja inversión, a la hora de establecer un negocio el desembolso más importante suele ser el establecimiento del local donde se desarrollará; la compra, el alquiler, los seguros, suministros, las fianzas, el mobiliario, el mantenimiento y, sin duda, el personal necesario para atenderlo, suponen un importante coste inicial y mensual.

El hecho de poder diseñar un negocio que no necesite de local supone una gran ventaja competitiva y facilita mucha el inicio de la actividad al emprendedor.

En el sector de la franquicia actual, es habitual la coexistencia de distintas líneas de modelos de franquicias pudiendo optar el franquiciado por la posibilidad de franquiciar el negocio optando entre el modelo de “con local” o el modelo de “sin local”. A priori, todo parecen ventajas al estudiar este modelo de franquicias, sin embargo, como todo sistema tiene sus limitaciones y desventajas, entre otras objeciones conviene tener presente las siguientes:

Confianza: la existencia de un local proporciona al cliente una sensación de garantía, de que la empresa “existe”, es tangible y siempre puede acudir personalmente a su sede y tratar cualquier tema o reclamación. Esta objeción se puede superar con el respaldo de la Central Franquiciadora, que cederá su imagen, su valor de marca y sus estructuras administrativas para el contacto con los clientes.

Equipos de trabajo: uno de los activos de todo franquiciado, de toda empresa, es el personal que lo forma. Si bien es cierto que los trabajadores suponen un coste para la empresa, también son su fuerza productiva. Reunir o coordinar un equipo de trabajo sin un establecimiento permanente y habilitado para ello puede limitar este aspecto para la productividad de la empresa.

De igual modo es cierto que siempre se pueden arrendar salas de juntas en centros de negocios y similares que nos permitirán solucionar este punto a un reducido coste.

Franquicias Consolidadas

El concepto de Franquiciador Consolidado viene determinado por la ley, "se considerarán franquiciadores consolidados, aquellas empresas que cumplan al menos las dos condiciones siguientes:

 a) Haber desarrollado la actividad franquiciadora durante al menos dos años en dos establecimientos franquiciados.

 b) Disponer de un número mínimo de cuatro establecimientos, de los cuales dos al menos deberán ser establecimientos propios".

El concepto de franquiciador consolidado se define en el R.D. 419/2006 de 7 de abril, por el que se modifica el Real Decreto 2485/1998, de 13 de noviembre, relativo a la regulación del Régimen de Franquicia y el Registro de Franquiciadores en su artículo 12. 

Se pueden obtener más datos en el portal independiente informativo www.registrodefranquiciadores.com ó en el propio BOE.

Actualmente hay registradas unas 525 franquicias en España con esta categoría, en este portal hemos reproducido las mismas para facilitar su consulta en el siguiente link »Franquicias Consolidadas

Nuevas Franquicias, grandes oportunidades

Podemos considerar que una franquicia tiene la consideración de “Nueva Franquicia” si su actividad franquiciadora se ha producido antes de los últimos 12 meses.

El hecho de franquiciarse dentro de una nueva franquicia siempre resulta una idea atractiva; es una de las mejores oportunidades para el franquiciado de ser parte del crecimiento de una enseña aprovechando oportunidades como la adquisición de master zonales de desarrollo o la apertura preferente de nuevas franquicias.

En el momento de estudiar una nueva franquicia es importante analizar el “Saber Hacer”.

El que una “franquicia” sea nueva como tal no implica que la actividad no haya sido experimentada durante un importante periodo de tiempo por el franquiciador.

Es decir, debemos comprobar que el franquiciador haya experimentado su actividad con anterioridad y con éxito. Si esto se cumple lo que será nuevo, es la formula de expansión en franquicia y no el negocio; en esta situación entrar en una Nueva Franquicia puede ser una buena oportunidad.

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